EL MAHARISHI MAHESH YOGI DEJA ESTE MUNDO A LOS 91 AÑOS DE EDAD
Nos llega la noticia que dejó de existir el gurú de los Beatles, el maestro Maharishi Mahesh Yogi. En efecto, el líder espiritual murió ayer a la edad de 91 años en tierras holandesas, donde se encontraba afincado desde la década del noventa, al frente del Centro Mundial de Meditación Trascendental que él mismo había fundado en aquellas tierras. Al Maharishi, le resultaba intrascendente el idioma que se hablara en tal o cual país, su visión estaba más allá de algo tan mundano como el lenguaje. Su mensaje no consistía en palabras sino en acciones y en profunda meditación. Justamente hacía pocos días que el maestro indú, había dejado el liderazgo de su centro y se había retirado para pasar sus últimos días en sosiego y, cómo no, meditando. No se ha precisado la causa de su muerte pero seguramente ha sido de causas naturales, ya que estos seres iluminados, entre otras cosas, tienen la capacidad de decidir en qué momento partir. Efectivamente, su grado de avance espiritual es tal, que saben en qué momento partirán hacia el más allá. Algunos aseguran que pueden comunicarse desde esta dimensión con entidades superiores, que moran en otros universos y que son los encargados de realizar el proceso de la muerte en los mundos mortales. Por lo general, la noche anterior a la muerte, muestran un gran regocijo, seguramente conocedores de que están a puertas de ingresar en una nueva y luminosa etapa fuera de las limitaciones del mundo carnal. Luego se echan a dormir y nunca más se levantan, ya su espíritu está viajando hacia otras estancias superiores, lo cual no quita que puedan decidir su regreso, siempre con esa vocación de servicio que los caracteriza, ya que por su estado de avance espiritual, bien podrían decidir no encarnarse nunca más.
Siempre comento estos temas referentes a la reencarnación con mis amigos y todos, católicos o no, están de alguna manera convencidos de que esto es una realidad. Que el cuerpo muere pero sobrevive el espíritu y una reencarnación es posible. Es aquí donde empiezan las confusiones, ya que muchos creen que nos podemos reencarnar en cualquier ser viviente, desde otra persona hasta una planta sin dejar de lado el reino de los animales. Así es, hay gente que asegura que las plantas son seres humanos reencarnados y por eso gozan del privilegio de la vida, una corriente cree que son seres avanzados encargados de dar vida al mundo a través del oxígeno que generan y otra corriente está en el lado opuesto y sostiene que más bien son seres que han sido condenados a estar inmóviles merced a sus malas acciones en vidas anteriores. Por otra parte, están los que creen que los espíritus que habitaron cuerpos humanos, se reencarnan en animales. A este respecto, la doctrina hindú tiene sus animales sagrados, la vaca por ejemplo, y resulta impensable para un hindú, comerse a uno de estos animales. Otro animal que respeta mucho esta cultura es el mono. Hace un tiempo vi en un documental para la televisión cómo estos divertidos animales parecen saber que tienen carta blanca de la población y aprovechan para realizar todo tipo de travesuras y fechorías en los mercados de los pueblos. Prácticamente roban la fruta con total impunidad y los vendedores no pueden hacer nada más que tomar la cosa como un tributo. Evidentemente los turistas que no dominan la lengua de la India, asistían divertidos a estas escenas con decenas de simios por todo el mercado, balanceándose de toldo en toldo y comiendo a placer.
Finalmente, la gran teoría de la reencarnación, encuentra mucho sustento en lo que a la raza humana se refiere, afirmando que somos producto de sucesivas reencarnaciones. Al parecer, este sería el mecanismo ideado por el ser supremo para perfeccionarnos vida tras vida. Tenemos cierta misión que cumplir en cada vida y el asunto está en saber advertir cuál es el tenor de nuestra misión, hecho que de por sí solo podría tomar toda una vida averiguar. El hecho es que nunca es tarde y nos hacemos más experimentados encarnación con encarnación, hasta que finalmente habrá un punto en que hayamos avanzado tanto espiritualmente que ya no nos sea necesario volver a encarnarnos o que, en todo caso, dependa de nosotros si queramos hacerlo o no. Es como una universidad con cursos obligatorios y electivos, con bachilleratos y maestrías, tal como lo entendió el maestro Maharishi Mahesh Yogi. Descanse en paz.



