LOS POLÍGLOTAS A UN PASO DE LA LOCURA
Conversando con algunas personas, dos para ser fiel a la verdad, me comentaron que existe un nexo entre la locura y el saber varios idiomas. Esta noticia me sorprendió tremendamente ya que no tenía idea al respecto. Ellos me comentaron que había leído información al respecto en revistas especializadas y ese tipo de publicaciones. Seguramente se trata de estudios a largo plazo o simplemente una teoría, de eso si no supieron darme datos exactos, pero la duda ya estaba sembrada. Me pregunté en ese momento si el finado Juan Pablo II era loco, ya que es sabido que era un connotado políglota y daba sus discursos en varios idiomas dependiendo del país que le tocara visitar. Bien ganado tuvo el apelativo del Papa Peregrino y su muerte fue una de las más lloradas en todo el mundo, tal como lo fueron las de Kennedy, Luther King o Elvis Presley en su momento. Al parecer, el cerebro creaba disociaciones de la realidad para poder asimilar más de dos idiomas y por allí andaba la cosa. Ya imagino como debe ser conocer cientos de reglas gramaticales sin ningún punto en común, al mismo tiempo decodificar y codificar los mensajes al tiempo que se van procesando los estímulos que llegan a nuestros sentidos, todo en varios idiomas a la vez. Una verdadera locura. Creo que en uno u otro momento se podría enloquecer, aunque sé que esta enfermedad está más relacionada con el agotamiento de ciertos minerales que se encuentran en el cerebro. En efecto, la esquizofrenia o la paranoia dependen de elementos traza o ultra traza presentes en el cerebro. Estos términos e aplican dependiendo de su grado de concentración en el organismo siendo los últimos los más escasos.
Estos minerales como el selenio, el molibdeno o el cobre, se obtienen en la dieta y el cuerpo utiliza lo justo y necesario. Los médicos aún no se ponen de acuerdo sobre qué hace que algunos sujetos, no puedan asimilar adecuadamente estos elementos puesto que aún una adieta pobre y mal balanceada es suficiente para obtener estos minerales en sus cantidades requeridas por el organismo. Es a partir de estos compuestos que el cerebro fabrica sus neurotransmisores y que son fundamentales en sus procesos mentales. Al parecer estos minerales se agotan y son repuestos a gran velocidad, por eso dicen que de la genialidad a la locura hay solo un paso. Incluso las personas normales, percibimos a estos genios como locos, cual fuera el caso de Einstein o Galileo, tomados como orates en su tiempo. Sin duda, uno de los grandes misterios de la ciencia. Pero a raíz de esta conversación, se abrió el debate y pudimos conversar acerca de la presencia de la locura en otros estamentos, además de los políglotas y de los genios. Y fui yo quien presentó un ejemplo más terrenal por así decirlo. Se trataba de mi amigo Gian, un viejo conocido de los años de la facultad universitaria de Ciencias de la Comunicación. El pobre apenas y sabía el idioma inglés, más que nada por la música que escuchaba o por los cursos de computación, materia en la cual tampoco era muy ducho que digamos, sobre todo en las tecnologías de Internet que motivaron más de una burla en la universidad. Pero se es otro tema.
La naturaleza, había premiado a Gian con el don para la práctica de un deporte muy popular en Oriente. No me refiero a las artes marciales sino al tenis de mesa. En efecto, para nadie es un misterio que el tenis de mesa es un deporte plagado de orientales en donde la principal arma, además de la condición física, es el nivel de reflejos que uno tenga. Por supuesto, aquí viene el nexo con el tema que originó este post. La locura. Los reflejos son uno de los procesos en los que los neurotransmisores cerebrales se lucen por así decirlo. Digamos que es una pista llana y despejada donde pueden desarrollar su velocidad al máximo y, como toda prueba de velocidad, los riesgos son bastante altos. Efectivamente, quizá los entrenamientos de este deporte, sumados al stress de la propia competencia hacen que estos deportistas sufran de ciertas alteraciones por así decirlo. Aquí más que nada hablo por la experiencia personal de mi amigo Gian que normal no es, por así decirlo. Tampoco es un loco que ande aventando cosas intempestivamente, pero digamos que altera las realidades de vez en cuando, más que nada asignando frases a personas que hablaron de cierto tema pero en otro sentido. Si ustedes saben de algún otro caso en que hayan detectado algún tipo de desorden mental, me gustaría que lo compartan.



